lunes, abril 23, 2018

BAJO LOS SAUCES DEL RÍO





En los días de mi niñez, allá en el pueblo, tenía por costumbre irme a la orilla del río para contemplar las aves que venían desde distantes lugares escapando del frío invierno: garzas, patos, gansos y grullas llegaban hasta los remansos para descansar de su largo viaje hacia lugares más cálidos. Yo me sentaba en la ribera, debajo de un sauce llorón, para contemplar extasiado ese bonito e inigualable espectáculo natural y escuchar la inmensa algarabía que causaban sus graznidos. Sesenta y seis años han pasado por mi vida, mas no por eso dejo de atisbar, esperando ver alguna garza posada al otro lado del río.


FASCINACIÓN

Bajo los sauces del río
hubo un niño que soñaba
ser la garza que llegaba
vestida de blanco traje
a posarse en el follaje,
del árbol que lo arropaba.

Soñaba volar muy lejos
como la garza lo hacía
y entre nubes se perdía
bajo el cielo colorido,
regresando hasta su nido
cuando la tarde moría.

Como agua bajo del puente
se nos va yendo la vida,  
pero se queda escondida
la niñez en un recodo
para tornar de algún modo
con pasión enardecida.

Cada año por este mes
de abril, al que tanto quiero,
con pesar me desespero
por el tiempo que se fuera
y allí volver yo quisiera
como azahar al limonero.

Estar de nuevo otra vez
bajo los sauces sentado, 
abrazándome al pasado 
viendo bajar la corriente
que cruza lenta y silente 
cual un viajero cansado. 

Si aquel río se muriera 
no gozaría de su encanto
y, las garzas entretanto,
buscarían otros portales
y bajo de los sauzales
se vertería mi llanto. 

Vagaría por mil senderos 
   recordando, recordando,
y doquier fuera pasando 
de mi andar dejaría huella 
para que luego tras ella 
otros siguieran andando.

A despecho de las penas
mi corazón, aún bravío,
para colmar su vacío
añora lo que admiraba
y sueña lo que soñaba
mirando pasar el río.

Cada veintitrés de abril
en un pequeño navío:
de la tristeza y el frío
al viento tibio que amaba
  y a la garza que posaba...
viaja el pensamiento mío

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Derechos Reservados Copyright © 2018
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imágenes:  El Río Chicamocha.

Celebrando con Tina.

sábado, abril 14, 2018

MÁS ALLÁ DEL FINAL





Anatolio se acercaba a las cuatro décadas cuando se casó con la bella Briceida, a quien aventajaba en veintidós años. Fue un matrimonio muy comentado, ya que él, siendo un hombre adinerado se había fijado en la joven hija de una de las criadas que trabajaban en la hacienda de su padre. Me consta que fue un enlace por puro amor: ella era una dulzura de mujer, una mujer que se daba a querer, una mujer para enamorarse tal como lo hizo Anatolio siendo bien correspondido. Su felicidad duró treinta y siete primaveras... Briceida se ha ido para siempre. Anatolio me lo contó anteayer, bañado en lágrimas.


POSTRERO
(Jotabé)

Se fue mi amor, se fue de madrugada,
sin su querer ya no me queda nada.

Bella luz de mis ojos, la que un día
fuera el farol que me sirvió de guía,
cuando mi barca casi que se hundía
en esa mar profunda y tan bravía.

Está en la tumba ya su cuerpo inerte,
mientras yo vago con mi mala suerte.

Y sin su amor mi vida desolada
doliente va, sufriendo en agonía,
esperando la socarrona muerte.

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Derechos Reservados Copyright © 2018
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Los enamorados.
De de la Internet.



lunes, abril 09, 2018

DÍA DE LAS VÍCTIMAS





El 9 de abril es una fecha simbólica de Colombia porque se conmemora el asesinato del político y caudillo popular Jorge Eliecer Gaitán en 1948, suceso que muchos historiadores coinciden en señalar como el comienzo de la violencia política y los conflictos armados modernos del país. Por tal razón este día fue elegido por el Congreso de la República para aprobar, a través de la Ley de víctimas sancionada en el año 2011, la realización de un "Día Nacional en Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado" como acto simbólico y de toma de conciencia frente a los sufrimientos que ha causado la violencia en la historia de nuestra patria. Al mismo tiempo, que sea una oportunidad para rendir homenaje a todos los afectados e implorar por la no repetición de estos hechos violentos.

Donde hay poca justicia es peligroso tener razón.
(Francisco de Quevedo)

PESADILLA

Sobre mi sien el gélido cañón
de una pistola lo sentí punzante,
vi pasar mi existencia en un instante
y vi, también, las tablas del cajón.

Quiso la parca darme un aventón
poniendo su guadaña por delante,
de manera violenta y humillante
a nombre de una tal insurrección.

Mas no era tiempo de la despedida
  mi Dios me permitió seguir con vida...
para dar testimonio e implorar

que jamás se repitan estas cosas
y puedan retornar las mariposas 
de las flores sus mieles a libar.

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Derechos Reservados Copyright © 2018
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Triste realidad.
De de la Internet.


Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.

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