jueves, noviembre 23, 2017

ADIÓS A NUESTRO PARQUE





Uno guarda en el recuerdo los sitios en los cuales creció, jugó, se enamoró, bailó, cantó, se embriagó de alegría y hasta lloró. Son lugares inmemoriales que perecen haber estado todo la vida tal y como uno los conoció, pero de repente, a las nuevas generaciones se les ocurre que es necesario abrirle paso al modernismo y resuelven echar por tierra lo patrimonial. Algo parecido sucede ahora con el parque central de mi pueblo natal: lo están demoliendo para construir uno nuevo... tal vez el cambio sea para bien, sin embargo, a mí, me abruma la nostalgia por todo lo vivido en este emblemático lugar.


DULCE AYER

A la sombra de lánguidas palmeras
que había en el oasis de la infancia,
viví de mi existir las primaveras
y aspiré de mil flores su fragancia.

Nació el amor, volaron mariposas
y lauros de colores, me ciñó,
la niña que con manos cariñosas
caricias inocentes me brindó.

Érase un parque donde yo solía
soñar y suspirar en sus escaños,
su destino fatal no lo sabía
lo supe con el paso de los años.

De repente, lo echan por el suelo
para otro nuevo en su lugar poner,
sumido en un amargo desconsuelo
mi pecho al evocar parece arder.

El pasado aún vive y se levanta
en los efluvios de lo que antes fuera,
un ruiseñor revolotea y canta
trayéndome otra vez la primavera.

Vuelvo a mirar palmeras datileras
altivas adornando aquella plaza,
arrullan las palomas guarumeras
y anida en el laurel una torcaza.

Adiós a nuestro oasis encantado,
  con la nostalgia del ayer me alejo...
aunque más bello luzcas renovando
te extrañaré querido parque viejo.

 Un verso con acento acongojado,
a tu recuerdo con amor le dejo.



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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imágenes: Parque de Paz de Río
Del Facebook.


lunes, noviembre 20, 2017

MODELO CUARENTA Y PICO





Lo triste de alejarse de los amigos, por las circunstancias de la vida, es que se nos van muriendo sin que podamos compartir con ellos los postreros años de su existencia en este mundo. Don Antonio Pérez anduvo durante mucho tiempo de para arriba y de para abajo en su volqueta modelo cuarenta y pico, con sus hijos como ayudantes, repartiendo el carbón mineral de casa en casa por las calles del poblado. Cuando yo tenía algún trabajito de construcción, él, era el primero en acercarse a ofrecer los servicios de su "pichirilo" para lo necesario... nos dejamos de ver hace algunos años, antier supe de su muerte.


"CUCHUCO"

Se nos murió Antonio Pérez
el afamado "Cuchuco",
que Dios lo acoja en la gloria
mi estimado don Antuco.

Me perece estarlo viendo
en su volqueta montado,
repartiendo el carboncito
por las calle del poblado.

Modelo cuarenta y pico
dizque era su volquetita,
pero la hacía trabajar
cual si fuera nuevecita.

Bonachón, muy servicial,
bebedor y parrandero,
pero buen trabajador
y como amigo, sincero.

A sus hijos y señora
mi sentida condolencia,
que la vida les conceda
serenidad y paciencia.

Le canto el último adiós
y por epitafio escribo:
¡Lástima que no pudimos
echarnos la del estribo!

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Un volqueta parecida.
Del la Internet.



lunes, noviembre 13, 2017

COMPAÑERA DE AVENTURAS





Hacía ya casi seis meses que no salía a pasear en bicicleta, la tenía abandonada, casi ni me acordaba de ella. Aprovechando el puente festivo del fin de semana, la desempolvé, le hice algunos ajustes y me decidí a pedalear nuevamente por los bellos caminos de mi tierra. Fue un paseo muy agradable a pesar del mal estado físico, pero como la mañana estaba radiante y reverdecían los campos bajo el bello azul del cielo, el cansancio pasó a un segundo plano y pude disfrutar a plenitud de la bella naturaleza.


LA BURRITA

A la que rueda conmigo
y me lleva por doquiera,
a ella mi fiel compañera
la "burrita" yo le digo.
Sobre su lomo prosigo
muy feliz pedaleando,
voy subiendo, voy bajando
mirando el bello paisaje
que viste de verde traje
con pajaritos cantando.

A veces se queda sola,
no corre por el camino,
se hace triste su destino
y ni una queja enarbola.
Si el abandono la inmola
es más grande su penar
cual nostálgico trinar
de ruiseñor moribundo
que partirá de este mundo
al ya no poder volar.

 Al verla tan compungida
la saco de su letargo,
está triste y sin embargo
a pedalear me convida.
Con ella se hace la vida
más agradable, más clara,
el viento me da en la cara
cuando levanta su vuelo,
voy flotando por el suelo
y un angelito me ampara.

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Derechos Reservados Copyright © 2017
Rafael Humberto Lizarazo G.

Imagen: Valle de Soracá
Del móvil.


Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.

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